La Fundación

¿Qué es la Fundación del Trabajo?

No siempre resulta fácil entender quienes somos, porque muchas veces se ha tratado de explicar el fenómeno de la Fundación del Trabajo desde la perspectiva esencialmente pragmática, transitoria e instrumental de un mundo materialista y no desde un enfoque ético basado en los valores fundamentales, permanentes e inspiradores de un mundo idealista.

Nunca han sido buscados, sino que surgen como fruto del desarrollo de un pensamiento unificador y concertador de lideres sociales que cambian la moral con la militancia, la protesta con la propuesta y los ideales con la realidad.

¿Qué somos en la Fundación del Trabajo?

Constituimos un movimiento liderado por los dos protagonistas del Sector Productivo y destinados a influir en la conciencia nacional con una nueva visión de sociedad más humana, más rica y más justa.

Un Movimiento

De Unidad Nacional frente a los grandes problemas sociales de nuestro tiempo:

  • El desempleo y la pobreza.
  • La injusticia social.
  • El reto que nos plantea el proceso de globalización.
  • La inserción inteligente en la economía regional e internacional.
  • Las relaciones en sociedades multiculturales.
  • La equidad social.
  • El proceso de democratización liberadora.
  • Las migraciones y el trabajo infantil.
  • La igualdad de género.
  • La descentralización.
  • La productividad.
  • El desarrollo sostenible.
  • El avance tecnológico y tantos otros temas trascendentales que exigen de nosotros una respuesta como nación.

Del Diálogo Cooperativo, entendido como una formula para encontrar coincidencias y resolver diferencias mediante la convocatoria abierta, la ausencia de pre-condiciones y los acuerdos por consenso.

De Fe, en la capacidad de los panameños y las panameñas para construir juntos el futuro con empleados y empleadores, gobernantes y gobernados, hombres y mujeres, ciudad y campo, educadores y estudiantes, profesionales, indígenas y todos los que vivimos a la sombra de nuestro pabellón.

De Sinceridad en el planteamiento de nuestras posiciones. Sin hipocresías o demagogias para ganar espacio político. Alejados de los prejuicios y los maquiavelistas. Siendo francos y sencillos.

De Fidelidad a los principios que fundamentan nuestras posiciones actuando con claridad y firmeza.

De Respeto a las opiniones de los demás. Aceptando puntos de vista diferentes al nuestro y buscando las razones que los alimentan con el ánimo de convencer y de convencernos. Sin cometer tropiezos por la palabra intempestiva o por la ambición impaciente. Decía Wolfesohn “tenemos mucho que aprender de otras culturas”

De Tolerancia hacia los que no comparten nuestra visión, sin sucumbir a la tentación de desaparecer al contrincante o desaparecerlo.

De Capacidad inagotable en la búsqueda de alternativas siendo creativos y tradicionales, firmes y flexibles, proponiendo soluciones eficaces, sabias y prudentes, actuando con paciencia pero sin descanso. Mirando el futuro con sentido profético.

De Compromiso permanente con la justicia y la paz. Siendo siempre objetivos y honestos. Dispuestos a reconocer nuestros errores en una mesa, culpa que fortalece nuestra posición moral abriendo caminos de entendimiento.

Un Movimiento con vocación de búsqueda del bien común, empinándonos por encima de intereses personales o sectarios. Sin renunciar a nuestra lucha en la defensa del interés de nuestro grupo, pero reconociendo que hay un espacio para el sacrificio de posiciones sectarias en aras del bien nacional.